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madrastra loca

La loca que todas llevamos por dentro ¿Cómo controlarla cuando aparece?

Yo me considero una persona bastante estable emocionalmente hablando: en términos amplios soy calmada, analítica, empática y cautelosa con lo que pienso, siento, digo y hago. Además soy psicóloga y coach, es decir que en teoría comprendo perfectamente la importancia de desarrollar la habilidad de regular nuestras emociones y evitar ser impulsivos. Con todo y esto, cuando “LA LOCA” que tengo por dentro despierta, cosas terroríficas pueden suceder…


Y es que todos los seres humanos tenemos un mundo emocional amplísimo. Hoy más que nunca, los estudios demuestran que son precisamente nuestras emociones las que determinan nuestras decisiones y por ende nuestras acciones. Es decir, que ese argumento “antiguo” y falso de que hay personas más emocionales y otras más racionales, ya perdió absoluta vigencia. TODOS, absolutamente todos decidimos desde las emociones y justificamos dichas elecciones desde la razón.


Hasta aquí todo perfecto. Es normal vivir desde distintas emociones el día a día. Podemos estar felices con un logro en el trabajo y al llegar a casa estar molestas con nuestra pareja porque no colabora con los quehaceres del hogar por ejemplo. Pasamos de la alegría a la rabia en menos de 24 horas. Esto es perfectamente aceptable. Sin embargo, también puede suceder que una emoción empieza a dominarnos de tal manera que pase lo que pase, sin límite de tiempo, espacio o momento, todo lo que sentimos, pensamos y hacemos tiene como sello dicha emoción. En este caso hablamos de que tenemos un estado emocional y ya esto es algo que debe ser atendido de manera inmediata, un ejemplo de ello es la depresión.


Entre un lado y otro, es decir entre el lado de vivir diversas emociones en un día y el otro lado que representa vivir por largos períodos de tiempo desde una sola emoción, existen momentos y circunstancias en los que vivimos con una emoción pero especialmente intensa. Por ejemplo, supongamos que por mucho tiempo estábamos anhelando comprarnos nuestra casa y cuando lo logramos, vivimos esa alegría y satisfacción intensamente. Otro ejemplo, pero desde el lado opuesto sería que nos hemos esforzado por crear un ambiente familiar armonioso con nuestros hijastros y la madre biológica con un comentario venenoso arruina todo y lo peor del caso es que nuestra pareja se queda “calladito”; ante este hecho vivimos el momento con una rabia intensa… y es aquí cuando la LOCA que llevamos dentro aparece magistralmente.
Cuando LA LOCA aparece significa que la jaula donde se encontraba (que no es otra cosa que nuestra capacidad de regularnos) desaparece y ella encuentra el camino abierto para liberarse. Terminamos entonces diciendo e incluso haciendo cosas que posteriormente nos avergüenzan o nos decepcionan.


Entonces, ¿por qué aparece LA LOCA? Cuando aparece una emoción en nuestro cerebro (porque las emociones están en el cerebro, no en el Corazón como románticamente pensamos) se convierten en el filtro con el que observamos el mundo. Si aparece el filtro de la tristeza, por ejemplo, todo lo vamos a ver oscuro, estancado o sin posibilidades. Se generan una serie de creencias, juicios y conversaciones internas que se alinean coherentemente con ese filtro que está triste. Lo mismo ocurre con la RABIA.


Entonces, ¿qué corresponde hacer? cambiar la emoción de origen, cambiar el lenguaje o cambiar el cuerpo.
¿Cómo se cambia la emoción? Eligiendo nuevas creencias y juicios que me dispongan a ver oportunidades de evolución, de mejora, de progreso, donde antes veía estancamiento.
¿Cómo se cambia el lenguaje? Cambiando las palabras que uso, eligiendo aquellas que me generen esperanza y me ayuden a moverme, por ejemplo: “estar triste o con rabia no es malo, es mi ser alertándome que algo no está bien y que es momento de moverme”.
¿Cómo se cambia el cuerpo? Si me siento débil, cansada, sin ganas ni de caminar, y de manera consciente genero el efecto opuesto, es decir, hago ejercicio superando el desgano (dato curioso: generalmente desaparece a los pocos minutos de iniciar la rutina) o camino, bailo, escucho música festiva mi cuerpo asume otra postura ademas de generar efectos químicos que contribuyen con la regulación de mi emoción. Si por el contrario estoy ofuscada, alterada, con ganas hasta de dar un buen golpe, entonces corresponde hacer alguna actividad que desacelere mi respiración y me permita atenuar y pausar el cuerpo.


LA LOCA puede aparecer para indicarte que no estás conforme ni satisfecha con la manera como está ocurriendo y transcurriendo tu vida y que por ende es momento de actuar. Dale las gracias internamente a tu loca por advertirte de que el camino que estás tomando no es el que te genera bienestar, pero no permitas, nunca jamás, que tu loca se apodere enteramente de ti. Modérala, dómala.


Una manera de hacerlo es reconociéndola y caracterizándola: si tu loca fuera una persona que conoces o una creada por ti, ¿cómo sería? (es como si estuvieras construyendo un avatar) ¿cómo se vería? ¿qué diría? ¿qué haría? ¿cómo se comportaría?. Ponle nombre a tu loca (es una forma jocosa pero psicológicamente hablando muy efectiva de conocerte en la emoción que la despierta). Todo esto va a permitir que la puedas identificar cuando aparezca, darle las gracias por lo que intenta enseñarte y contenerla.


La mía se llama Iris, porque conozco a una Iris de la vida real que representa para mi la locura hecha persona. He aprendido a conocer a mi Iris, así que apenas la detecto, la encaro y le digo “Iris, muchas gracias pero ya es suficiente. Calladita es mejor” jajajajajajajajajaja.

Y tú, ¿Qué estrategia utilizas para controlar a tu LOCA?

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